
Dominga Pinedo Vanegas, es de esas personas a las que les habla el rostro por sí solo. Una mujer que emana paz y tranquilidad. Al principio del diálogo se mostró un poco tímida, pero es una caja de sorpresas: llena de historias por contar desde aquel 1 de agosto de 1980 cuando ingresó a la University of La Guajira.
Visiblemente emocionada, nos comenta que llegó a la institución a realizar la licencia de maternidad de la compañera Eucadis Sierra Meza, adscrita al program of Industrial Engineering. En esa época, sus funciones consistían en elaborar oficios, tomar notas y dictar cartas.
“Además, se elaboraban los planes de estudios dependiendo de la carrera que cursaba cada estudiante en papel stencil y los reproducíamos para entregarlos cada semestre. Recuerdo, que arrancamos con los pregrados de Business Administration. e Industrial Engineering. El rector del momento era el doctor Álvaro Romero Effer. Our offices estaban ubicadas donde hoy funciona el Centro Culturel de La Guajira y ese mismo año nos trasladamos a la antigua sede, actualmente la Institución Educativa María Doraliza López de Mejía”, narra la funcionaria.
Durante 45 años en la Alma Máter, Dominga evoca su paso por distintas dependencias como el Center for Investigaciones, Faculty of Economics and Administrative Sciences, School of Engineering, University Welfare, Planning, Admissions, Academic Vice-Rectory, Postgraduate, Secretariat General y, finalmente, el área de Archivo y Gestión Documental, que en ese entonces se conocía como Archives and Correspondence.
De manera firme, nuestra entrevistada manifiesta que Uniguajira ha sido una escuela para todos. A medida que la universidad crecía, ellas también lo hacían. Inicialmente, se formó como Tecnóloga en Public Administration mediante un convenio con la Escuela Superior de Public Administration (ESAP) y, posteriormente, obtuvo su título profesional en Public Administration Municipal y Regional. Más adelante, cursó un posgrado en Evaluación Escolar. “Con esto cumplí un sueño, ser orgullosamente egresada de la Alma Máter ya que con las anteriores no sentía la misma alegría”.
Reconoce además que la institución ha avanzado sobre todo en la parte académica. “Hoy tenemos más personal y me gusta la forma cómo empezó a evolucionar y a crearse más programas. Esto prácticamente es una ciudadela que era lo que buscábamos. Cuando se puso la primera piedra, uno se preguntaba: ¿cómo se dará esto? y mire adonde estamos hoy”, afirma con satisfacción.
Con la misma firmeza y convicción añade: “Yo hago lo que hago porque quiero a la universidad, deseo que sea todavía mucho mejor. Yo digo que la única empresa que existe en el departamento es la University of La Guajira, valórenla y sientan sentido de pertenencia por ella”.
Doris Cabeza Escobar
Journalist Uniguajira
